“Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él.”
Miguel Delibes
Aprovecho esta frase de Miguel Delibes, que ojalá descanse en la misma paz que él transmitía, para defender un modo de vivir, hoy despreciado por confundirse con un conformismo que no es. Defiendo la actitud tranquila hacia la vida, defiendo afrontar lo bueno que viene con una sonrisa cauta, y lo malo con un estoicismo que debe ser también moderado. Creo en disfrutar de la vida de una manera apacible, y en sufrir con los problemas sin mayores aspavientos, de una manera reflexiva. No le veo el sentido a exagerar los triunfos ni los fracasos, cuando son dos caras de la misma moneda, y deben recibir por ello el mismo trato. En un mundo en que hay hambre y sed, miseria en todas sus acepciones, violencia y odio, considero las actitudes quejumbrosas y beligerantes tan viciadas y tan superficiales como aquellas que pretenden pasar por la vida sin que nada ni nadie les afecte. Hay problemas reales e inventados, no nos engañemos. Los primeros son graves, los segundos dependen de la actitud de uno mismo. Por mi parte, en la medida en que pueda, procuraré ir por la vida sin prisa pero sin pausa con la sonrisa de una idiota, pero una idiota feliz, porque eso es lo que soy.
Sazonado con: Beethoven- 6ª sinfonia, último movemento (Alegria dos pastores logo da tormenta)






Amén.
Éche o que o psicólogo ó que fun chamaría “abnegación cristiana”, ¿e que se é abnegación cristiana? A min funcióname, leñe.
Pues yo también tengo de esa abnegación.
… y además, NO ES ABNEGACIÓN, ésa es la cuestión.